Belleza

La historia del piercing y de su moda

historia del piercing

El piercing es una forma de expresión muy antigua y que ha existido en la mayoría de civilizaciones, con más o menos significado parecido. Quedando en el siglo XX reducido a los jóvenes porque estaba de moda o para identificarse dentro de una tribu urbana.

Un poco de historia del piercing

Es prácticamente imposible conocer en qué momento apareció el piercing en la historia, ya en la antigua Roma, los guardianes del Cesar llevaban los pezones perforados como muestra de su hombría y fortaleza, también eran aros prácticos que les permitía apoyar sus capas. También lo hacían las mujeres para realzar sus pezones.

En la cultura india, el ombligo se anillaba para las mujeres que pertenecieran a la nobleza, de esta forma, servía como rasgo de estatus social. También se anillaban la nariz desde pequeñas, una tradición de abuela a nieta como símbolo de sumisión a su marido antes de que se casaran, colocándose en uno u otro orificio según la etnia de la chica. Si se colocaba entre los dos huecos, entonces recibe el nombre de Septum y que servía para que la mujer pareciese estéticamente más peligrosa, así los hombres no se atrevían a violarlas. También una vez más, en tribus se usaba el Septum para distinguirse en la jerarquía social.

El piercing en la lengua quedó registrado en un jeroglífico Maya, donde en un ritual de la sangre la esposa del Señor de la sangre se colocaba una espina insertada en la lengua. En Brasil puede verse esta costumbre, a la vez que al colocárselo en los labios hasta tal forma de que poco a poco coja holgura. Lo mismo con los lóbulos de las orejas.
Esto se ve mucho en tribus de África, donde la mujer realiza esta tradición en el momento en el que las mujeres solteras se prometen. Este proceso de alargamiento del labio inferior continúa hasta que llegue el día de la boda, de tal forma que, a mayor tamaño del orificio, más dinero pagará la familia del novio.

Una vez llegó el cristianismo a Europa, usaban el anillo genital como método de castidad y de expiación, como por ejemplo la Orden de los Carmelitos de la Santa Faz. Los piratas en aquella época se colocaban un pendiente en la oreja que simbolizaban que habían cruzado el Ecuador, de este modo cuantos más anillos en la oreja, más prolífica había sido su carrera en el mar.
En las cruzadas, los caballeros trajeron pendientes de la corte de Saladino, influyendo la cultura turca en llevar pendientes en los lóbulos. Incluso se llegó a pensar en esta época que daba poderes o que tenía propiedades terapéuticas, de tal modo que prevenía que el demonio se apoderase de sus cuerpos.

Qué es el piercing y por qué está de moda

El piercing consiste en perforar la piel con una aguja, para después poder colocar un adorno, ya sea colgante o anillo, en dicho orificio. La variedad del piercing y el lugar en el que se hace es infinita.

Entre los más populares hoy en día está el Labret, que consiste en colocarse una dilatación justo debajo del labio inferior, es un poco asqueroso ver como se le ven los dientes, pero bueno también puede ser el piercing de toda la vida que se coloca ahí, chiquitito y brillante; el Helix, que se coloca en la parte superior de la oreja; el Navel, es el del ombligo; o el Septum, que ya hemos mencionado arriba y que consiste en colocarse un piercing entre los dos orificios de la nariz. En cuanto las partes más comunes para perforarse: la oreja, nariz, labio, lengua, ceja, ombligo, pezón y genitales. Hay quien se lo pone en el frenillo y la verdad, eso debe ser angustioso.

Como curiosidad, está el Daith que se está usando para acabar con la migraña, ya que atraviesa el cartílago de la oreja donde hay una terminación nerviosa que muchos pacientes aseguran que ha servido como terapia. Así que ya sabes, si eres atrevida y estás harta de buscar soluciones, pruébalo.

Precauciones a tener en cuenta al ponerte un piercing

Estás atravesando la piel, es decir, introduces un elemento externo que para el cuerpo es extraño e intentará expulsar, por lo que la higiene es fundamental para que a la larga cicatrice bien y no sufras ninguna reacción o infección.

precauciones con los piercings

  1. Antes de hacértelo, piensa que puedes tener problemas cutáneos o que a lo mejor padeces alguna enfermedad o alergia que hace que ese material usado para perforar o para dilatar sea peligroso. Lo mismo si tomas anticoagulantes o vas a tener un bebé, ya que puedes desangrarte o afectar al feto.
  2. La zona donde te pongas el piercing tiene más o menos riesgos, ya que puede haber vasos sanguíneos de por medio y terminaciones nerviosas, así que durante la perforación que quien lo haga tenga mucho cuidado porque puede hacerte mucho daño. También la piel de la zona debe estar normal, esto quiere decir que no presente quemaduras, cicatrices, lunares, etc.
  3. Ten en cuenta el material del pendiente o del anillo o del abalorio que te vayas a colocar en la piel, se recomienda que sean fabricados con materiales que no se oxiden y que sean menos propensos a contagios o infecciones, como es el titanio o el oro mínimo de 14 quilates. Incluso los hay de plástico biodegradable y silicona que resulta más natural para el cuerpo.
  4. El local y el profesional del piercing, ten en cuenta donde lo vas a hacer y qué condiciones tiene, si es un lugar higiénico y contrastado donde sepas que el técnico sea experimentado y no vaya a usar las mismas herramientas sin esterilizar, ya que puede contagiarte de algo de otros que hayan pasado antes. Si en el momento de hacértelo, comienzas a ver utensilios sospechosos o sucios, entonces será mejor que te vayas, es mejor ser grosera en ese caso que dejar que te pasen alguna enfermedad.

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